viernes, 7 de mayo de 2021

JUEGOS Y EJERCICIOS INTELIGENTES I

“Los niños prefieren ser incentivados más que instruidos”

No es necesario proponer a los niños ejercicios y juegos de repetición sin pensar, debemos formar chicos creativos, imaginativos, que cometan errores, que reflexionen sobre las cosas que deben hacer, que tomen decisiones y que sean emprendedores.

El Rugby en sus etapas iniciales tiene la necesidad de niños inteligentes, no de niños de sólo sean estimulados por los videos juegos y que sigan mecánicamente aquello que propone el entrenador.

“¿Quiénes son los niños de ahora?”
“¿Qué sensaciones viven?”
“¿Qué podemos hacer por ellos?”

Los entrenadores, sobre todo los de Rugby Infantil, deben:

Infundir entusiasmo en los niños, deseo de jugar y de divertirse,
Involucrar emotivamente a los niños,
Aprovechar el valor lúdico de la pelota, que es un instrumento - juego mágico,
Poner a los niños en condiciones de tomar sus propias decisiones, sean éstas correctas o erradas.

Para poder lograr todo esto, el entrenador de Rugby Infantil debe ser creativo, imaginativo, sensible, paciente, sereno, disponible, inteligente, con sentido común, enamorado del Rugby y hasta capaz de emocionarse.

El Rugby Infantil debe ser de los niños y niñas y no del entrenador.
Se necesita partir del modo en el que juegan de los niños y no de aquello que se quiere enseñar.

Los niños son el referente fundamental para construir el Rugby Infantil. Cuando los niños vienen a la cancha traen consigo grandes expectativas: Quieren jugar, divertirse y conocer nuevos amigos.
Los momentos que aporta el Rugby Infantil son quizá los únicos momentos del día en cual se sienten libres y debe ser una respuesta positiva a las necesidades y requerimientos de los propios niños.
A veces inventamos ejercicios difíciles, pensando que pueden resolver problemas de juego y hacernos ganar, inventamos esquemas de juego, pero no resolvemos el problema de los chicos que quieren divertirse y no convertirse en robots.

Cuando termino un entrenamiento debemos preguntarnos: "¿Los niños se habrán divertido? ¿Estarán satisfechos?

¿Qué necesitamos proponer?

En edades infantiles es necesario presentar a los niños juegos simplificados (como base de la enseñanza) y utilizar una metodología de enseñanza (de tipo mixto: inicia en lo global, pasa por lo analítico para después volver a lo global) que parta de un juego-base.

Durante la ejecución del juego-base el entrenador debe observar a los niños y darse cuenta de aquello que están en posibilidad de hacer y de aquello que no están en posibilidad de hacer bien. En lo que se relaciona con aquello que no saben hacer bien, debe trabajar de manera analítica para después volver al juego-base y verificar que aquello que ha propuesto ha traído el mejoramiento en la capacidad de juego.

No es necesario asignar roles, todos los chicos deben jugar en todas las posiciones.

Nuestro objetivo es transformar los esquemas motores de base (caminar, correr, saltar, recibir, etc.) y posturales (flexionar, extender, alejarse, acercarse, etc.) que son las habilidades motrices simples, en habilidades motrices complejas (fundamentos individuales para el baloncesto) educando y desarrollando las capacidades motrices individuales (condicionales: fuerza, resistencia y rapidez; de movilidad articular: no es necesario proponer el estiramiento hasta los 12-13 años, en cambio se debe trabajar sobre la movilidad de las principales articulaciones; coordinativas: coordinación, equilibrio, orientación espacio-temporal, diferenciación y anticipación).

Las técnicas del Rugby no mejoran si no se educan y desarrollan las capacidades motrices individuales.

Es necesario hacer jugar inmediatamente a los niños y partir de aquello que están en posibilidad de hacer. 

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miércoles, 5 de mayo de 2021

ENTRENAMIENTO DE DESTREZAS PSICOLOGICAS

Podés estar muy bien entrenado técnica, táctica y físicamente, pero si no trabajás sobre tus respuestas ante estados de presión, es muy fácil que no consigas mantener tu energía en el campo. En una competencia suceden diversas situaciones psicológicas y volitivas. Te menciono algunas con las cuales seguramente te sentirás identificado.
Que sucede por ejemplo ante un mal arbitraje, conductas de agresión del rival o el espectador hacia vos o tu equipo, poder sostener tu nivel de juego cuando todo parece perdido, el manejo de la ansiedad y desarrollar tu capacidad de espera sin miedo hasta el final, ser efectivo en tus decisiones jugándote por tu deseo de vencer sin temor a cometer un error, trabajar con tu memoria de corta duración, es decir la del momento presente, evitando viajar al pasado o al futuro, un buen pensamiento operativo centrado en la búsqueda de información, donde es más importante percibir el más mínimo movimiento e intensiones de tu contrario, que procesar tal o cual técnica a emplear. Debes saber qué hacer en cada circunstancia, y para ello descubrir aspectos de tu temperamento y rasgos de personalidad que juegan en contra.
Muchos jugadores no soportan ir debajo en el marcador, o por el contrario si van ganando, y se da vuelta el score, quedan fijos en esa situación imaginaria de perdedores, en la resignación, sin la necesaria cuota de agresividad, ligada a la pasión, para volver a obtener el resultado deseado.
Una derrota no siempre es la causa de afirmaciones como “se nos escapó el resultado, no tuvimos suerte, el referee no nos perdonó una, etc”. Encontrá las verdaderas causas y trabajá sobre ellas, dando posibilidad al cambio, a la superación, a dar un poco más, centrado en nuevos aprendizajes y no en repetición de viejas historias. Y, ¿cómo andamos con el pensamiento, el que juzga, critica, se anticipa, te desvaloriza?
En cuanto a tus capacidades sensoriales sobre la concentración de la atención. No podés trasladar ni un instante tu foco atencional hacia otro objeto externo, o inhibirte por una emoción interna. La atención debe estar en su justo lugar. Este aspecto juega un papel relevante en los deportes de combate, donde los deportistas están expuestos a sufrir lesiones, golpes y esguinces.
Pero esto no es posible desarrollarlo si no existe una correcta motivación, una conducta orientada a lograr un objetivo, una necesidad o deseo. La motivación es algo esencial y está ligada al jugador y a todo su ser. Es el motor que lo lleva a resistir ante cualquier contratiempo, soportar la lluvia, el calor, los duros entrenamientos, es la energía que te encamina a enfrentar las competencias de una manea madura y consciente. Cuando lográs enfocar tu motivación y dejar todas las demás distracciones y tentaciones de lado, el esfuerzo viene fácil, y ante ese logro, aumenta tu autoestima y capacidad de logro.
Asimismo, cuando cambiás el objetivo de competir por el de ganar, subiéndote a tu trono imaginario de poder, en lugar de demostrarte que sos un muy buen jugador para vos, tratarás de demostrar, que sos un muy buen jugador para los demás, lo que llamo un Narcisismo vacío, solo servís según lo que los demás piensen de vos. Es en ese caso, cuando la ansiedad de poder te gana, aumenta tu tensión, te acelerás, y el miedo a no conseguirlo te lleva una vez más a la derrota, sentimiento muy doloroso que no pueden soportar esta clase de personalidades. Lo más importante sos vos, los demás sólo están de paso.
Preguntáte, ¿Por qué compito? ¿Por qué practico esta actividad? Seguramente encontrarás algunas respuestas ocultas que no se te habían imaginado, y te darán posibilidad de cambio.
Lic Julia Alvarez
Twitter @IgunaJulia
Material autorizado para su reproducción citando autora y fuente.

lunes, 3 de mayo de 2021

ENTRENADOR, PRINCIPAL AGENTE DE MOTIVACION

Cuando pensamos en la figura entrenador muchos de nosotros lo consideramos como el agente fundamental dentro del marco deportivo responsable de generar un óptimo desarrollo de la motivación del deportista.
Este artículo parte de esta premisa y su objetivo no es otro que provocar, de nuevo, un toque de atención sobre aspectos seguramente conocidos por parte de los entrenadores para estimular la motivación de los deportistas pero, a veces, quizá por razones de peso incluso, olvidados.
¿Dónde radica la clave de la motivación? Principalmente en conocer por parte del entrenador con la mayor exactitud posible a su deportista o su equipo. Conocer su realidad y su marco de referencia más próximo. Así como en plasmar adecuadamente las técnicas y herramientas que desde tiempo atrás han visto probado su éxito en cuanto a motivación de personas se refiere.
Como se acaba de mencionar, una de las primeras cuestiones a reflexionar cuando pensamos en motivación es la individualización. Conocer y particularizar en cada deportista los motivos que incrementan el ánimo para seguir mejorando en su desempeño profesional. Interesante sería, además, que el deportista percibiera que se le presta esa atención concreta por parte de su entrenador. La sensación que provoca el sentirnos únicos por parte de nuestro responsable nos acerca significativamente a la motivación.
La comunicación entre entrenador y deportista debe afianzarse sobre la base de una escucha sin juicios previos ni barreras. El objetivo es fomentar una relación abierta y sincera basada en la empatía y en la crítica constructiva como factor de crecimiento profesional y, por supuesto también, personal del deportista. Valoremos la posibilidad de lo que se podría conseguir si tras la realización, por ejemplo, de un ejercicio técnico o táctico por parte del deportista, el entrenador diera paso a un comentario verbalmente expresado en dónde se expusiera los logros alcanzados por aquel y las recomendaciones pertinentes por parte del entrenador para solventar las dificultades aparecidas en el ejercicio. ¿No mejoraría esto el rendimiento y el desarrollo exponencial por tanto, de la motivación?
Imaginemos además que el deportista tiene la libertad, dentro de los criterios lógicos, de realizar aportaciones personales que a su vez son tenidas en cuenta por su entrenador que pudieran contribuir a seguir mejorando en las áreas críticas marcadas ¿No generaría esto un sentimiento positivo cuyo impacto, nuevamente, se traduciría en un incremento de la motivación?
Vayamos un paso más, donde el entrenador expone públicamente los puntos fuertes de su deportista, ya sean estos referidos a sus cualidades físicas, técnicas o de personalidad para reforzar la autoimagen del deportista, en caso de que fuera necesario. Que a través de sus mensajes verbales, el entrenador pudiera servir de espejo al deportista. Un espejo donde verse con realismo pero como una persona valiosa para su federación o club. No sólo como simple receptor pasivo sujeto a las presiones o insultos u ofensas por parte de su entrenador aunque su realización sea con un fin positivo, mejorar su rendimiento. Eliminemos la utilización de refuerzos negativos como práctica habitual.
Pensemos en el “efecto Pigmalion” y los números estudios que abalan este concepto. La imagen que un entrenador se construye de un deportista determina su comportamiento y sus resultados. Altas expectativas por parte del entrenador pueden servir de mensaje claro al deportista de que él tiene las competencias suficientes para llevar a cabo la tarea requerida. Atención a nuestra conducta como entrenadores cuando desde el inconsciente se trasmiten al deportista bajas expectativas o desconfianza hacia la mejora de su rendimiento porque probablemente forme parte de una profecía cumplida, según se plantea desde este efecto.
Por lo tanto, es fundamental el conocimiento del entrenador de la dinámica del deportista como ser humano y asumir su rol fundamental para la motivación. Es su responsabilidad, no sólo la mejora de la técnica, la táctica o la mejora física del deportista, sino también el desarrollo de herramientas y técnicas que lleven a su entrenado al máximo de su rendimiento deportivo.
Autora: Ma. José Alaminos.
Coach deportivo y ejecutivo, miembro AECODE.
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viernes, 30 de abril de 2021

LIBRO RUGBY FORMATIVO


La concepción del mundo, los vínculos, las relaciones y los liderazgos están cambiando y en ese contexto, el rugby tampoco resulta ajeno a esa transformación. Además de ello, las competencias en Argentina y en el mundo aumentan cada año. Con todas estas nuevas situaciones se podría decir que quien juega al rugby está cambiando; pero nos ponemos a pensar, ¿es posible afirmar lo mismo de quienes lo enseñan? En la actualidad en Argentina, todos los jugadores y las jugadoras que llegan incluso a las academias de formación, aprenden sus destrezas individuales y grupales en los clubes.

Desde allí se piensa la importancia de poder realizar (también desde estas líneas) un aporte actual a los entrenadores y a las entrenadoras en la enseñanza del rugby formativo y, además, en conocer distintas maneras de colaborar en la formación continua de los jugadores y jugadoras de rugby.  

Los autores desglosan distintos ejes importantes en la formación de los entrenadores y entrenadoras de rugby.  Proponen entre otros temas los desafíos del rugby; el perfil formador del entrenador; desglosan el rugby tag como práctica segura; el desarrollo de las habilidades motoras y distintos ejercicios para llevarlo a la práctica; también las diferentes concepciones y principio del entrenamiento junto con las pautas sobre comunicación del entrenador, las sanciones en el rugby infantil y las pautas sobre la organización de los entrenamientos. No dejan de abordar el rol de la mujer como jugadora y como entrenadora junto con los distintos propósitos en los entrenamientos como estandarte en la formación continua de los entrenadores de rugby. Finalmente aportan bibliografía, tan importante para seguir estudiando y construyendo conocimiento. 

Libro Rugby Formativo, para solicitar escribir al email rugbyformativo@gmail.com indicando en qué país se encuentra y será guiado para recibirlo. 

Juan Casajús / Contacto Instagram @JuanCasajus 

Sebastián Perasso / Contacto Instagram @sebastianperasso

Quienes conocen del libro Rugby Formativo en todo América opinan:  https://www.youtube.com/channel/UCIXS1Ag86j7zlB0QNFle-pw


miércoles, 28 de abril de 2021

PERSEVERANCIA



Perseverancia. Es no bajar los brazos, es no renunciar, es mantenerse constante, es creer en uno mismo, es simplemente tener fé.

El Rugby necesita de ello. Muchas veces el jugador más importante dentro de la cancha es aquel que se levanta rápido sin importar que haya caído o aquel que continúa empujando cuando todos comienzan a flaquear.

El entrenamiento, el perfeccionamiento de una destreza individual, el tackle, el scrum, o cualquier formación del juego de rugby, son excelentes ejemplos de perseverancia y de la necesidad de continuar hasta el final.

Anónimo

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lunes, 26 de abril de 2021

DIVERTIRSE JUGANDO...


Para divertirse jugando... hay que entrenar divertido.

Cuando hablo de éste tema ya sea con otros entrenadores o con los jugadores de vez en cuando, ha surgido como una sensación de que no es algo serio como para transmitir.
Como si la diversión no se llevara bien con la concentración, con la responsabilidad de hacer las cosas bien, con el ganar, ....muchos prefieren decir que eso es jugar serio....

Pese a esto seguiré pregonando desde mi humilde lugar en el rugby, la imperiosa necesidad de divertirse jugando.
Un sentimiento que va más allá de que si sos profesional o amateur...Es más recomiendo que los entrenamientos sean divertidos...por que como así entrenamos, por ejemplo la certeza de un pateador en sus envíos a los palos constantemente en todos los entrenamientos, la alegría al jugar también debe ser una constante en nuestros entrenamientos.

Se debe lograr que el jugador de rugby encuentre divertido el tacklear, el pasar, el patear, el apoyar, el correr, etc., etc.
Cuántas veces al finalizar una práctica alguien te comentó..." como ya es la hora?"....o te dijeron .."estamos muertos pero sigamos un poco más"....esa formula que utilizaste en ese entreno es la que debes volver a utilizar...esa es la que funciona en la cabeza de tus dirigidos.
Si no hacen comentario se debe preguntar como fue el entreno , indagar sobre que cosas mejorar para que la practica tenga las dos "D". (Dinámica y Divertida).

Como verán no hay una fórmula determinada, cada coach, cada grupo de jugadores tiene su propia química y esa es la que recomiendo buscar para que al jugar también sea divertido.

Como en el entrenamiento no se gana ni se pierde y al conseguir el objetivo de la diversión , estamos llevando al jugador a su máxima predisposición al juego.
Ese estado debe ser tan habitual como se pueda ya que deberá ser el que busque cuando juega y compite. Bajo esta perspectiva ganar o perder solo estaría atado a un resultado ...porque si ganamos y no nos divertimos no se habrá logrado el objetivo mayor.
Si por el contrario perdimos y dejamos todo en la cancha en pos de divertirnos y no de un resultado, el camino a seguir será el de mejorar para que los futuros ocasionales rivales no nos quiten la diversión.

Para finalizar, para los que pregonamos estos principios del juego no es que nos da lo mismo ganar o perder....tan alejado de mí esto es que no conozco ningún entrenador o jugador que entrene o juegue para perder o para no ganar....pero si tuve la suerte de estar y entrenar  equipos que se divertían jugando y realmente eso me hizo muy feliz.

Autor: Carlos Daniel Villalba (Billy MetaRugby).

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viernes, 23 de abril de 2021

EL MOVIMIENTO GENERAL DEL JUEGO Y SU LÓGICA INTERNA (I)


Los trabajos de René Deleplace sobre el movimiento general del juego y su lógica interna han tenido una enorme influencia en el desarrollo táctico del rugby a nivel mundial. Un elemento central de su teoría ha sido la libertad de la iniciativa individual que a su juicio debe existir en las fases de movimiento general del juego. Su metodología ha sobrepasado el estricto ámbito del rugby para convertirse en un modelo de análisis y de entrenamiento en todos los deportes colectivos.

No es casualidad que, además de un hombre de rugby, Deleplace fuese profesor de matemáticas y músico. Tal vez por eso, fue capaz de revolucionar el rugby al aplicarle la teoría de las probabilidades  para exprimir las infinitas evoluciones del juego y establecer su lógica. El desarrollo de múltiples soluciones sobre el terreno de juego es posible, al igual que sucede en el jazz, gracias a una improvisación que se trabaja. La decisión de un jugador en posesión de la pelota condiciona las acciones de aquellos que no lo tienen, el resto de jugadores se deben adaptar con la mayor precisión posible a la decisión del portador de la  pelota para poder continuar un movimiento sin interrupción para concertar una acción colectiva armoniosa. En su mundo ideal, si los jugadores ofrecen múltiples opciones al portador de la pelota es posible evitar las detenciones del juego y proseguir la acción indefinidamente hasta que se consiga un try. Sería la sinfonía perfecta que consigue el movimiento continuo y da la vuelta al mundo jugando la pelota a la mano.

Deleplace introduce el concepto de referencial común de juego en su obra “Rugby de mouvement. Rugby total” (1979). Para él, en el desarrollo de las acciones de juego que se suceden en un partido de rugby es necesario que se produzca una adecuada articulación entre la iniciativa individual y la organización colectiva. Además, considera que dicha articulación solo es posible si los jugadores de un mismo equipo disponen de un conjunto referencias comunes que les permitan actuar de una manera coordinada. Sus propuestas fueron muy avanzadas para su época e incluían (aunque sin citar referencias científicas de manera explícita) aspectos de modelos teóricos dominantes en ese periodo, como el modelo cognitivo del tratamiento de la información, la escuela de psicología soviética y el análisis sistemático de la acción de juego.

Para Deleplace, la esencia del rugby es la permanente relación de oposición que existe entre los dos equipos contendientes en el transcurso de un partido, de modo tal que cada uno de los dos equipos debe coordinar sus acciones para obtener la posesión del balón, mantener la posesión, avanzar hacia la zona de ensayo contraria y conseguir marcar. Esta visión dialéctica considera el rugby como un enfrentamiento de un grupo de 15 jugadores que se tiene que organizar para oponerse a otro grupo de 15 jugadores con intereses antagónicos y que genera un entorno cambiante en el que los jugadores deben continuamente decidir cómo actuar. Asimismo, Deleplace considera que saber jugar es fundamentalmente (aunque no exclusivamente) desarrollar una capacidad de pensamiento abstracto sobre las acciones a realizar, es decir, desarrollar el pensamiento táctico. 

Aprender a jugar es, en consecuencia, aprender a actuar en relación a referencias validas que se ajusten a la realidad de lo que está sucediendo.

(continúa en parte II)

Referencias bibliográficas

Deleplace, R. (1979).  Rugby de mouvement, rugby total. Edictions Revue. Paris.


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lunes, 19 de abril de 2021

MOTIVACION Y DESMOTIVACION

De la misma forma que se puede decir que la motivación debe encontrarse presente en lo más profundo de un deportista, para poder recurrir a la misma en los momentos difíciles y encontrar en ella a un aliado, en el caso de la desmotivación ocurre lo contrario. Debe mantenerse siempre bajo control, ya que se encuentra siempre al acecho para bloquear el delicado equilibrio de un campeón.
MOTIVACIONES PRIMARIAS Y SECUNDARIAS
Por motivación se puede entender la causa de un comportamiento, es decir, aquello que puede determinar las manifestaciones de fuerza, dirección y resistencia. A menudo se emplean otros términos muy comunes, como necesidades, instintos, motivos, deseos etc., para expresar las acciones del individuo. Por eso, se considera que los motivos y las emociones contribuyen a incentivar el impulso que se debe poner en marcha.
La motivación puede definirse como un factor dinámico del comportamiento animal y humano que tiene como fin activar y dirigir un organismo hacia una meta (Dalla Volta,1974). Formalmente, según su origen, se distinguen motivaciones primarias (de supervivencia, viscerales...) y motivaciones secundarias (sociales, psicogénicas...). Además, pueden ser conscientes o inconscientes, simples o complejas, transitorias o permanentes y, finalmente, superiores, como lo son los ideales o los modelos existenciales que cada uno asume para su propia realización.
De la relación de la teoría de la homeostasis – los organismos tenderían a mantener constante su mundo interior mediante las adaptaciones, que sirven como contrapeso ante los efectos del mundo exterior (Cannon, 1929) – con la teoría evolutiva – la supervivencia dependería de la adaptación del individuo al entorno (Darwin, 1859) – surge (Hull, 1943) la teoría de la supervivencia (o de los estímulos - pulsiones). En resumen, el comportamiento se desarrollaría atendiendo a las necesidades fundamentales para la supervivencia, modificándose de acuerdo a estas mismas necesidades.
El hambre, la sed, la sexualidad y la elusión del dolor, conceptos estrechamente ligados a la supervivencia, constituyen las pulsiones primarias (fig. 1.1). Para Hull, el término pulsión está relacionado con un aspecto biológico primario que tiene origen en el momento en que se crea una privación fisiológica. Por ejemplo, en el caso de estímulos - pulsiones periféricas, como la sensación de tener la boca seca, se produce una incitación a la actividad, o aspecto energizante, que disminuye cuando la necesidad se reduce. El comportamiento, ya sea innato o aprendido, no persistirá hasta que se alcance el objetivo meta. Esta meta resulta ser proporcional al número de horas que se ha sufrido esa privación específica. 
Al resultar insatisfactorias las teorías sobre las pulsiones primarias, se ha construido otra (Oliverio, 1986) relativa a las pulsiones secundarias. Todo comportamiento se deriva de un motivo y es el instrumento para calmar las distintas necesidades, sin las cuales los animales permanecerían inactivos, puesto que el comportamiento no es más que un medio para alcanzar un fin.
A continuación se exponen tres teorías alternativas:
  • 1) La teoría del incentivo. El comportamiento es producto de la anticipación de los acontecimientos de refuerzo. Variando la cantidad, calidad e inmediatez de la recompensa, se obtendría una modificación del rendimiento, que puede ser interpretada en relación con la anticipación de una recompensa mayor basada en el recuerdo de experiencias anteriores. Los efectos unidos a la privación no se deben a un aumento de la necesidad, sino a un aumento del valor del incentivo debido a la meta. El comportamiento, entonces, dependería de los estímulos internos o de los externos, relacionados con experiencias anteriores. La motivación dependería de la interacción entre la actividad nerviosa producida por un determinado estado fisiológico y la actividad nerviosa central producida por ciertos estímulos ambientales (Bindra y Stewart, 1970). El resultado de la combinación de estimulación externa e interna se define como estado de motivación central (central motive state), es decir, la meta como fin, atribuyéndose intenciones y expectativas.
  • 2) La teoría del refuerzo. En vez de buscar qué motiva a un individuo, es preciso buscar qué refuerza su comportamiento (Skinner, 1938). En los organismos se establecen expectativas de recompensa. El sistema catecolaminérgico, mediante el envío de proyecciones a la cabeza, puede constituir el elemento de unión entre la recompensa y las expectativas que se verifican durante el aprendizaje (Bolles, 1976). Si se destruyen el área hipotalámica lateral o las vías dopaminérgicas, se provoca la indiferencia a los estímulos sensoriales, por lo que el sujeto ignora los estímulos de incentivación.
  • 3) La teoría de la activación. La activación y la motivación son equivalentes (Malmo, 1978). La activación se ve, en ocasiones, determinada por estímulos internos y externos. Este mecanismo implica la acción del sistema reticular de activación, con el consiguiente aumento de la actividad cortical general. Todo esto, en base a los estímulos recibidos, lleva a distintas respuestas comportamentales sobre el plano de la motivación (fig. 1.2).

Sobre el plano psicológico, cada escuela ha hecho su contribución al análisis de la motivación.
La teoría psicoanalítica identifica la motivación inconsciente |en relación con las pulsiones sexuales y agresivas. Para Adler (1920), el motivo principal del comportamiento humano es la compensación del sentido de inferioridad determinado por déficits morfológicos, funcionales o por experiencias psíquicas. Jung afirma que, en la base de la motivación, existe un deseo de autorrealización que se traduce en un proceso de identificación con quien ya ha alcanzado un buen nivel de adaptación, o en un proceso de adaptación en quien aún no lo ha alcanzado. Según Young (1976), el comportamiento se vería motivado por un principio hedonista dirigido a maximizar los procesos afectivos de tipo positivo y a minimizar los de tipo negativo.
La teoría cognitivista denomina motivación a aquello que activa un comportamiento hacia un fin cuyo alcance implica: a) un plan para realizarlo y b) un buen nivel de aspiración, que no debe ser ni demasiado alto ni demasiado bajo, con el fin de conseguir una participación efectiva del Yo. La elección meditada de los objetivos evita un probable fracaso causado por tareas extremadamente simples, y por tanto poco atractivas, o por tareas extremadamente complejas, que podrían llevar a un fracaso seguro.
La teoría de la autorrealización ve la motivación como el proyecto de la realización del Yo. El hombre se propone alcanzar un fin, aunque no esté obligado a hacerlo. La motivación es relativamente independiente tanto del estado orgánico como de la condición de necesidad. Para Murray (1978), existe una distinción neta entre motivaciones dependientes e independientes, es decir, entre un estado de necesidad y un estado de carencia que se debe satisfacer. Según Lewin (1965), Fromm (1975) y Binswanger (1987), en la base de la motivación humana existen algunos aspectos importantes: la necesidad de afiliación, que es el deseo de ser amado y aceptado por los otros; la necesidad social del poder, es decir, asegurarse prestigio y posición de control, y la necesidad de realización, que consiste en la diferenciación del ser individual con respecto al grupo y en el éxito social.
Juan Francisco Jácome
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viernes, 16 de abril de 2021

PLANIFICACION EN CONTEXTO


Con demasiada frecuencia, surgirá un método de entrenamiento o ejercicio "nuevo" y todo el mundo va a subirse al carro y rápidamente incorporar el ejercicio o cambio en el método de entrenamiento.

La actitud es, que si esto y lo otro es lo que hace el poseedor del récord mundial, debe ser bueno y, por lo tanto lo voy a copiar. Yo llamo a esto el síndrome “el mono hace lo que el mono ve”.

El uso de cadenas en el entrenamiento con pesas, las pelotas suizas para estabilidad de la zona media son dos ejemplos que me vienen a la mente. Son herramientas viables si encajan. Antes de incorporar rápidamente algo, tenemos que ver cómo se inscribe en el contexto de lo que ya se está haciendo y tenemos la necesidad de evaluar cuidadosamente el contexto en el que fue exitoso.

Ciertamente, hay que mantener una mente abierta e incorporar innovaciones sensatas donde correspondan.

El contexto es un elemento clave de un sistema. El contexto establece la naturaleza de la relación de los diversos componentes del entrenamiento dentro del sistema. Lo que hacemos hoy en el entrenamiento debe encajar con lo que hicimos ayer y debe fluir a lo que vamos a hacer mañana.

Lo mismo es cierto para los componentes del entrenamiento. Tal vez la mayor violación del principio de contexto es tomar uno de los componentes, por ejemplo, la velocidad o la fuerza y entrenar ésta con exclusión de todas las demás cualidades físicas. Esto es básicamente defectuoso. Es posible diseñar un programa donde se hace hincapié en un componente durante una fase, pero se deben tener en proporción a los otros componentes y situarse en el contexto del plan total de entrenamiento.

Si el principio de contexto no se observa, entonces, los componentes del entrenamiento van a quedar desproporcionados y la adaptación no se producirá en el nivel previsto. La mejor manera de mantener todo en el contexto es planificar bien y adherirse al plan.

Periodización

¿Qué tan importante es la planificación? No planificar es planificar el fracaso. Así que, obviamente creo que es importante, pero tengo algunas preguntas al concepto de periodización que adquiere aceptación popular. ¿De dónde viene que el enfoque en la planificación debe ser, a largo plazo o a corto plazo? He llegado a la conclusión de que la atención debe centrarse en la planificación detallada de corto plazo, el microciclo real y la sesión de entrenamiento. He encontrado en los últimos años que el plan a largo plazo demanda ajuste constante.

Acostumbraba a poner demasiados detalles en el plan a largo plazo y siempre terminaba modificándolo o cambiándolo de todos modos. El otro aspecto de la planificación que debe exigir la atención es la planificación de la interacción entre todos los componentes del entrenamiento. ¿Está todo en su contexto o hay algo inesperado? Irónicamente algunas de las sesiones de entrenamiento más productivas que he tenido como entrenador han llegado cuando tiré a la basura el plan y seguí mis instintos.

Supongo que es el arte de esto, ¡pero al menos tenía un plan para tirar a la basura! Para seguir adelante y hacer una planificación más significativa será necesario un cambio de paradigma importante. Será necesario un alejamiento del enfoque de Newton, el reduccionismo lineal, que nos ha traído a este punto, pero que nos impide avanzar hacia el futuro. Los avances en la ciencia en el siglo XX, lógicamente, nos llevan a una aproximación cuántica a la planificación del entrenamiento. El enfoque cuántico se enfoca en relaciones y conexiones. Entrenar no es más que aprender a aprovechar estas conexiones y relaciones en constante cambio.

El uso de este enfoque de entrenamiento se convierte literalmente en una danza de descubrimiento. Requiere del entrenador de participar más activamente en el seguimiento de todos los aspectos del entrenamiento. Se trata de una desviación significativa frente a centrarse en las partes y suponiendo que las partes se reunirán en una especie de conjunto útil razonable.

El plan debe buscar constantemente relaciones críticas que permitirán al organismo adaptarse al estrés del entrenamiento. El cuerpo es un sistema completamente integrado, para optimizar el rendimiento de este sistema hay que tener un enfoque de sistemas para la planificación y ejecución del entrenamiento.

(c) Vern Gambetta.
THE GAMBETTA METHOD represents a unique and innovative approach to training and rehabilitating athletes based on thirty plus years of experience working with a multitude of sports at all levels of competition.


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miércoles, 14 de abril de 2021

CLAVES DEL JUGADOR

Las 15 claves del jugador de Rugby.

1) Un jugador de rugby nunca antepone sus intereses o necesidades personales por sobre las del equipo…

2) Un jugador de rugby disfruta del contacto y de los golpes, porque lo hacen más fuerte…

3) Un jugador de rugby no devuelve golpes, devuelve tackles; no devuelve agresiones o insultos, los ignora…

4) Un jugador de rugby no pide nada, da todo siempre…

5) Un jugador de rugby no necesita de la pelota para disfrutar el juego…

6) Un jugador de rugby nunca habla de sí mismo, y menos aún de sus virtudes…

7) Un jugador de rugby nunca busca la situación más cómoda para él, sino la más favorable para su equipo…

8) Un jugador de rugby se siente incómodo ante el elogio…

9) Un jugador de rugby sabe que el éxito es la paz interior que se siente cuando uno está seguro de haber hecho lo máximo posible…

10) Un jugador de rugby valora mucho más el esfuerzo y el sacrificio que el talento…

11) Un jugador de rugby respeta y valora la dureza de sus rivales…

12) Un jugador de rugby aprende más de las derrotas que de los triunfos…

13) Un jugador de rugby es más duro y exigente consigo mismo que con cualquier otro…

14) Un jugador de rugby no protesta, no se queja, no pone excusas…

15) Un jugador de rugby nunca pide tregua, nunca abandona, nunca se da por vencido…


Sebastián Perasso / Rugby Didáctico.

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