miércoles, 5 de abril de 2017

ENTRENANDO LA CONFIANZA

La psicología del deporte, la más joven de las ciencias del deporte, pone su atención en los factores psicológicos, que influyen a la hora de rendir.
El juego posibilita, que cualquier persona se introduzca en su esencia. Jugar implica olvidarse del entorno de nuestra vida cotidiana, para introducirse en otra realidad distinta, la realidad del juego, la diversión, la libertad y la creatividad. Pero muchas veces nos olvidamos de jugar. Es cuando la presión irrumpe su esencia, el jugador comienza a utilizar distintas máscaras y defensas, para evitar mostrar “eso”, que más duele, el error.


Es allí, en esas conductas donde se perfila la personalidad del jugador, junto con sus rasgos y características, que transparentemente lo representan y definen.
En el deporte, se va pasando continuamente por diferentes situaciones, que reflejan una clara variedad de conductas, las cuales, junto a un mal manejo emocional, impiden el desempeño del juego esperado.

El miedo, la angustia, ocupa su lugar, al querer controlar cada jugada, por temor a una mala performance, mostrando la parte vulnerable de su ser. Al decaer la confianza, aumentan los errores, sometiendo al sistema nervioso a un desgaste, el cual impide esforzarse nuevamente al máximo, en sus capacidades.
Por el contrario, cuando explota el juego en toda su dimensión, el jugador está tan centrado en sí mismo, que no registra otra realidad, que la del juego.
Proyecta hacia afuera, la misma sensación de su interior. Es esta confianza fundamental, la que permite ocultar sus inseguridades, y puntos vulnerables. Lo que es adentro, es afuera, ya que así es, como se percibe, se habla, y juega desde el mismo lugar.
Todos cometemos errores, pero la lucha y el espíritu de superación, te debe obligar a perseguir tu sueño, y no parar hasta conseguirlo.

Aprendé a conocerte y entrená tu confianza.
Hacete preguntas a la hora de tomar una decisión y escribílas.
¿Cuál es el peligro temido?
¿Qué es lo que quiero evitar?
¿Qué es lo mejor, o peor que puede suceder?

Pensar en lo peor, puede restar gravedad a la situación, ya que confrontás una realidad imaginada, que no siempre es real. Esta era una técnica utilizada por los estoicos, quienes pensaban que, familiarizarse con el miedo, era la mejor forma de combatirla.
Estos ejercicios mentales, debemos realizarlos para no ser derrotados por el temor al pasado, o al futuro. El juego debe ser visto, como un presente continuo, y no debe distraernos, lo que no depende de nosotros.

Existe en el ser humano, una tendencia al sabotaje, al dolor, a la crisis, la cual forma parte de nuestra conducta neurótica. Entrená tu confianza, no permitas que ciertas respuestas te alejen, bloqueen o impidan, la puesta en juego de tus valores. El poder está en vos, sábelo usar.

Lic Julia Alvarez Iguña
@IgunaJulia
Material autorizado para su reproducción citando autora y fuente.

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