viernes, 28 de noviembre de 2014

LAS DESTREZAS TÉCNICAS Y SU APRENDIZAJE (I)

La técnica es uno de los elementos altamente relacionados con el rendimiento deportivo. En el rugby hay una gran cantidad de movimientos específicos que constituyen los gestos técnicos propios del juego. Estos movimientos van a discurrir en el espacio y en el tiempo y por lo tanto la percepción de los distintos movimientos, tienen un gran valor.
Cada jugador de rugby adapta el movimiento ideal a sus capacidades y condiciones intrínsecas creando la técnica personas, que debe conservar los principios básicos del gesto. Aprender un gesto técnico es adquirir, desarrollar o potenciar un aprendizaje motor, es decir, aprender una acción motriz nueva o reforzar una ya existente.
El entrenamiento y la práctica bien planificada van a lograr que el jugador se adapte a las demandas del gesto técnico. Esta educación del comportamiento motor del jugador va a repercutir notablemente en su comportamiento ante el juego, pero la técnica y, por lo tanto, el gesto técnico no son un objetivo en sí mismos, sino herramientas para solucionar los problemas cognitivos que el discurrir del juego plantea a los jugadores.
Nos encontramos ante la técnica como ayuda a la táctica, ya sea a nivel individual o colectivo. El gesto técnico es uno de los medios que dispone el jugador para solucionar la situación de juego en la que se encuentra inmerso. El jugador ejecuta el gesto después de la toma de decisiones teniendo en cuenta la observación y el análisis de las variables de juego.
La toma de decisiones se crea a partir del desarrollo de un pensamiento táctico lógico y necesita de la técnica para hacerse realidad. Cada gesto técnico debe nacer de una necesidad siendo el eslabón indispensable para el encadenamiento lógico de las acciones de juego.
Por lo tanto, el gesto técnico no se debe presentar al principiante como un elemento aislado, sino dentro de un contexto de juego, creado la necesidad de aprenderlo, para poder seguir jugando. Esta metodología facilitará el aprendizaje, reforzando la motivación del practicante que siente y comprende la utilidad de la técnica.
Los nuevos aprendizajes deben enseñarse en condiciones favorables que permitan un alto porcentaje de éxito para que el jugador reciba sensaciones estimulantes gracias al refuerzo positivo que le transfiere la correcta ejecución. El momento oportuno para introducir un nuevo gesto técnico es justo después de realizar el calentamiento, aprovechando que el organismo y todos sus sistemas se encuentran en perfectas condiciones para poder asimilarlo.
El sistema nervioso central va a tener un papel destacado en el aprendizaje, no debiendo estar fatigado cuando se intenta un nuevo gesto técnico. El sistema nervioso central va a mantener la concentración y la conciencia del jugador en el movimiento, aumentando así las sensaciones que recibe con el discurrir de la acción motriz.

Juan Casajús / Twitter @JuanCasajus

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