miércoles, 28 de agosto de 2019

CONMOCION CEREBRAL, UN APORTE (Parte II)


En la presente columna, retomamos la parte 1.

La misma está planteada desde el punto de vista del maestro de rugby infantil y Referee de Rugby, en un tema como la conmoción cerebral donde debemos actuar en consecuencia.


Los siguiente son algunos síntomas de una conmoción cerebral:


  • Dolor de cabeza
  • Náuseas y vómitos
  • Mareo o problemas de equilibrio
  • Visión doble o borrosa
  • Sensibilidad a la luz
  • Sensibilidad al ruido
  • Sentirse mareado o aturdido
  • Sentirse mentalmente "enturbiado"
  • Dificultad para concentrarse
  • Dificultad para recordar
  • Confusión u olvido de eventos recientes
  • Lentitud para responder preguntas
  • Cambios de estado de ánimo, irritable, triste, emotivo, nervioso
  • Somnolencia
  • Dormir más o menos de lo normal
  • Dificultad para conciliar el sueño

Las conmociones cerebrales deben tomarse en serio y todos los atletas que se cree sufren de una conmoción cerebral no deben regresar a sus prácticas completas de deportes hasta que lo apruebe un médico. Un médico puede confirmar el diagnóstico de una conmoción cerebral y decidir si está bien que el atleta regrese a jugar. Los atletas que continúan jugando después de una lesión corren mayor riesgo de que se empeoren sus síntomas y de tener un periodo de recuperación más prolongado, y de sufrir una lesión cerebral más complicada si vuelven a recibir golpes en la cabeza mientras están en recuperación.
Nadie sabe cuántas conmociones cerebrales se pueden sufrir antes de que ocurra un daño permanente. Las conmociones cerebrales repetidas preocupan más, sobre todo si cada una toma más tiempo para resolverse o si se produce una nueva conmoción por un golpe repentino. El médico encargado de la evaluación debe saber sobre todas las conmociones cerebrales previas, incluyendo las que ocurrieron fuera de un entorno deportivo, con el fin de hacer las recomendaciones adecuadas sobre el regreso al juego y la participación en deportes en el futuro.
Tratamiento
El mejor tratamiento para una conmoción cerebral es reducir la actividad física y mental. Debe supervisar a los niños con frecuencia, pero no es necesario despertarlos para revisarlos. Es posible que la asistencia a la escuela y el trabajo se deban modificar y aplazar los exámenes y proyectos. Se debe excusar a los estudiantes de la clase de gimnasia o actividades durante el receso.  Se puede recomendar esfuerzo físico liviano para ayudar a la recuperación. La terapia física puede iniciarse debido a que algunos problemas ligados con las conmociones cerebrales pueden necesitar de una rehabilitación activa. Si se presenta un empeoramiento progresivo de los síntomas de la conmoción cerebral o cambios en el comportamiento, se debe reportar inmediatamente a su médico.
Regreso a la actividad física
El tiempo de recuperación de una conmoción cerebral varía según la lesión, pero puede prolongarse en los atletas que continúan jugando después tras sufrir la conmoción. Un atleta se puede sentir mejor y querer regresar a jugar antes de que su cerebro se recupere por completo. Teniendo en cuenta el período de tiempo incierto e imprevisible para la recuperación, toda la actividad deportiva se debe suspender hasta que los síntomas hayan desaparecido por completo en reposo. Un retorno gradual a la actividad física puede comenzar si ha sido aprobado por el médico. Pedir a un entrenador atlético, si tienen uno disponible, a que elabore un plan para supervisar el progreso puede ser útil. Es importante poner mucha atención si se empeoran los síntomas (como aumento del dolor de cabeza, náuseas o mareos) mientras se completa el proceso para regresar a la actividad. Cualquier síntoma relacionado con la conmoción cerebral que regresa con el esfuerzo es un claro indicador de que la conmoción cerebral no se ha curado. La autorización final para volver a la plena actividad debe estar bajo la dirección del médico.
Prevención
No todas las conmociones cerebrales se pueden prevenir, pero algunas se pueden evitar. Se deben usar cascos para cualquier actividad de montar (como montar a caballo, vehículo todo terreno, moto, bicicleta, patineta o monopatín de nieve) o para deportes de contacto (como el fútbol americano, el hockey y lacrosse). Los cascos deben quedar bien y estar en buenas condiciones. Se debe enseñar a los atletas sobre técnicas de juego seguras y a seguir las reglas del juego. Lo más importante es que cada atleta tiene que saber lo importante que es informar a su entrenador, preparador físico, o padre si se han golpeado en la cabeza o si tiene síntomas de una lesión en la cabeza, incluso si esto significa dejar de jugar. Nunca ignore una lesión en la cabeza, sin importar lo pequeña que sea.
(Continuará en Parte III) 

Luciano Sapag
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